jueves, 10 de noviembre de 2016

Un Menem rubio o algo así

     Me lo imagino a Trump como una especie de Menem, más que como un Hitler, aplicando un ajuste furioso, completando en realidad lo que el sistema de poder norteamericano viene aplicando ahora hacia el interior de su país desde hace tiempo y que en otra época importaban al tercer mundo. Hay que leer atentamente las últimas novelas de King. Pequeños universos que el tan bien a sabido pintar y en los que ha llegado la frustración y la impotencia de la caída del estado de bienestar. No se exactamente cuál es el plan de toda esta gente, pero por ahora tiran de la cuerda peligrosamente

lunes, 7 de noviembre de 2016

Juliana Awada armó una huerta

     Es dificil en la red de símbolos en que vivimos, a los que rapidamente dotamos de significados políticos, considerar una noticia como tonta, sin embargo es dificil reprimir la expresión: qué estupida o que estúpido, cuando se le da categoría de política de estado a actos cotidianos y menores de nuestros gobernantes o de los parientes directos de nuestros gobernantes
     Pero de qué sirve calificar así a alguien, especialmente cuando ocupa un cargo público o escribe en un diario de mucha circulación. Porque esta claro que no son estúpidos sino que se atreven a usar la estupidez como arma política
     La noticia que el diario La Nación pone como una de las más importantes de su portal es que Juliana Awada, la esposa del presidente armó una huerta en la quinta de Olivos.
Qué significa todo eso. Qué se pretende mostrar. No se trata de la primera nota de este tipo sino que es una serie. Hace poco la primera dama recibió niños (cinco o seis de algún colegio privado o algo así) y jugó con ellos con una espontaneidad de muy mala actriz. Ahora arma una huerta en la quinta presidencial o invita a un diseñador para hablar de los nuevos colores y las nuevas telas que se usan.
     La primera dama no es tonta. Es una empresaria acusada de usar mano de obra esclava en sus empresas. Todas las notas que protagoniza son de un cinismo insultante.
    Probablemente el propósito final es el de despolitizar el cargo de primera dama y aún peor de devolver a las mujeres al papel de adorno de la casa

viernes, 4 de noviembre de 2016

Carta abierta a la ministra de seguridad

Sra ministra de seguridad. Me he enterado que está muy preocupada por las faltas de respeto contra nuestro señor presidente y más aún por las amenazas terroristas que circulan en la web. Me dijeron también que fuerzas de seguridad les ha llamado la atención a gente que en el transporte público se pone a cantar canciones agresivas de fuerte corte político, aunque esto último tal vez sea una mentira más con la que se la trata de perjudicar. El motivo de mi carta abierta es el de informarle que la canción que lamentablemente grupos politizados persisten en cantar y que dice (perdón que la repita pero es necesario para que no comenta errores) Macri, basura, vos sos la dictadura, no es un insulto para nuestro señor presidente. Esta gente, no necesariamente con buena intención pero sí mal informada, se refiere a los contratos de recolección de basura firmados por su padre con la junta militar y luego refrendados por el consejo deliberante. La intención, creo, es la de ofender a nuestro presidente, insinuando que la fortuna que acumuló su padre y luego él mismo es ilegítima, producto de negocios dudosos con el estado. Como si ellos fueran lo mismo que Lázaro Baez. Acumulación de deshechos con todas las implicancias simbólicas que cada uno quiera ver. Desde ya le mando mi saludo y mis más sinceros deseos de que su gestión tenga éxito

jueves, 3 de noviembre de 2016

La máquina de repetir

Tendrá la repetición o mejor dicho el intento político de restaurar un esquema social, los mismos mecanismos de la reproducción en serie de mercancías. Por lo pronto se crean consumidores que participan en cuanto creen o no creen en el producto. Se sostienen campañas publicitarias, que se juzgan con un criterio distinto del que tradicionalmente se calificaban los discursos, es bueno en cuanto funciona. Tenemos ahí el viejo empirismo Inglés, el utilitarismo capitalista del cálculo de costo y beneficio

Macri y el celular de Dios

Puede que me equivoque. Como se sabe soy hincha de River. Tampoco es una novedad que el proyecto político de Macri tuvo origen y se sigue alimentando hoy de su relación con Boca. El celular de Dios lo favoreció a él y finalmente nos perjudicó a nosotros.Tampoco los hinchas de Boca tienen la culpa de eso. Menem es hincha de River, pero su proyecto vino por otro lado. Lo que me hace ruido una vez más es el comportamiento vergonzoso de los medios. Bastó que el presidente de River se pusiera en la vereda de enfrente del proyecto de Angelici para que pase a ser criticado duramente por los que lo elogiaban o simplemente lo ignoraban. Ayer Boca perdió con Central. No vi el partido, pero ese no es el punto. Las notas referidas a ese partido son impresentables, parecen escritas por hinchas y no por periodistas.Una cosa más que le sale mal al proyecto oligárquico con vistas al 2017, el celular de Dios está bloqueado

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Un párrafo acerca de la repetición

     Repetición es repetición siempre que se lo identifique como repetición. Hay retóricas eficaces que maquillan los sentidos envejecidos y los vuelven a emerger. La tarea de negación debe ser minuciosa.
     Hay que hacerle caso al desagrado, a las señales que emite el cuerpo

Ni políticos ni gente

Siempre me disgustó la frase ahora desempolvada: "la gente no cree en las promesas de los políticos". En principio la gente tiene que dejar de ser gente y convertirse en sujeto, es decir en pueblo, y luego tiene que dedicarse a comprender la realidad para modificarla, tal como lo pedía Marx en la tesis once, más que esperar a ver si el político cumple o no.
En definitiva ni políticos ni gente, porque esa obra de teatro ya la vimos, es la obra desilusión de los ochenta, menemismo de los noventa, y como último acto el drama del dos mil uno.
En qué momento incluimos en nuestro lenguaje al poder real, si solo tenemos para pensar esos dos elementos, politicos y no creyentes.
Los tenemos gobernando, ya no se ocultan, no son políticos son los gerentes de las empresas, eso que ahora llaman CEOS, capataces de las viejas estancias, ese territorio que nosotros queremos llamar país