martes, 16 de abril de 2019

El antiperonismo enmascarado

   Diciembre de 1983, todos éramos más jóvenes e ingenuos. Parecía haber un acuerdo unánime de rechazo a la política económica de la dictadura a la que todavía no de la denominaba como neoliberal. El liberalismo era una locura de Alsogaray. Si no me equivoco entre el radicalismo, el peronismo y el partido intransigente sumaban más del 98 % del electorado. Cómo se explica lo que vino después sino usamos la fácil teoría de la traición o la remanida tesis de la antipolítica. Diría, que era el antiperonismo enmascarado en los partidos populares. Esa máscara cayó definitivamente con el gobierno de Macri. No es posible construir ningún otro al que luego echarle las culpas.
   Dicen que a pesar del desastre económico Macri llegaría a la segunda vuelta. ¿No significa eso un apoyo persistente y popular al neoliberalismo antiperonista?
   Que esa corriente todavía pueda ocultarse es una señal de su naturalización.

lunes, 8 de abril de 2019

Leer el tiempo

La lectura, sobretodo de textos largos, niega la noción de actualidad de eterno presente que propone el sistema.
Estamos transmitiendo en vivo suele declararse en televisión. Lo que se ve es lo que está sucediendo, es realidad, es verdad. En realidad es artificio.
La literatura, la buena literatura, no solo no niega lo inactual sino que lo utiliza como elemento ficcional. El Pierre Menard de Borges postula eso, el autor escribe en un tiempo y la lectura sucede en otro. Ese pase de magia modifica el texto y le otorga plasticidad. El lector salteado de Macedonio, el tablero de Rayuela, desarman los bloques de sentido y ofrecen un flujo donde ese sentido se disputa.
La escritura también es salteada. Aún un poema o algunos cuentos cuyos autores declaran haberlos escrito de una sentada, en general hay que decir que fueron escribiéndose fuera del papel para luego plasmarse.
El libro es algo entero pero en realidad está cocido por las laboriosas manos de los artesanos.

sábado, 6 de abril de 2019

Teoría de la fuerza

1

No voy a decir si es posible establecer la verdad, podría repetir lo que suele decir mi maestro José Pablo Feinmann, es decir que es verdad la versión que puede imponer el que detenta el poder. Verdad es entonces producto de la fuerza.
Por ejemplo la causa de los cuadernos. ¿Es verdad que hubo sobreprecios en la obra pública durante el kirchnerismo? Probablemente sí. Ahora si el campeón del mundo de los negociados con el estado es el que levanta el dedito; y si el mismo presidente confiesa que las empresas de las que fue vicepresidente coimearon a funcionarios públicos y a ningún se le ocurrió abrir una causa; entonces por más que sea verdadero todo lo que se juzga, se trata de una persecusión política y un abuso de poder.
Poder es fuerza para derrotar al oponente. Hacer política es entonces acumular fuerza. Habrá que rechazar todo lo que debilite la decisión del pueblo de volver al poder


2

Por qué leímos como protofascismo las menciones de Nietzsche a la fuerza. O cuando dice que el catolicismo y el judaísmo son religiones de esclavos. O que los aristócratas son los que crean sus propios valores.
Tenía razón
El catolicismo y las religiones en general, por lo menos las que permanecieron, crearon ejércitos de obedientes y calmaron la conciencia de los que mandan.
Es lo que Marx decía cuando las nombraba como opio del pueblo
Los aristócratas tienen que ser los trabajadores y ellos tienen que crear sus valores
Y esos valores tienen que ser de fuerza.
Fuerza para imponerlos


3

Perón y Lenin sabían que la clase media iba a votar a Macri. El partido de Vanguardia y la teoría de la conducción no son otra cosa que eso, a pesar de que historicamente se pueda decir que fueron muy distintas. Ambas parten de la convicción de que no basta solo con las condiciones materiales negativas para producir la rebeldía o las positivas para producir la adhesión. El pueblo necesita de un líder y el líder de un partido de cuadros bien preparados para la oportunidad.

4

Fuerza más que poder sería potencia, posibilidad, algo por lo que se tiene que trabajar

jueves, 21 de marzo de 2019

Novela suplente


La literatura es guardián de lo pequeño, de lo efímero, de los momentos casi invisibles en que los mortales, ignorados por los monumentos de la metafísica son felices o infelices, pero se pueden asomar a un sentido de la experiencia.
Hubo literatura, pudo no haberla habido. Hay literatura, puede que no la haya en el futuro. Que todavía el lenguaje no sea solo información es una decisión política de un grupo de lectores y de escritores. La literatura no le sirve a la técnica. Piglia decía un poco en broma que el sistema mundo no habría inventado la literatura sino la hubiera encontrado hecha: un individuo que en su casa escribe textos que nunca se sabe que valor tienen o, en todo caso, qué precio tienen. Qué gesto incomprensible y peligroso para la realidad financiera
Creo que hay poesía o por lo menos lenguaje poético cuando el escritor intenta, y lo logra de manera fugaz, producir un vacío en el lenguaje, una interrupción en la cadena de producción de sentido. Como los ludistas, anarquistas del siglo diecinueve, que saboteaban las máquinas de la naciente cultura industrial, así la poesía, el escritor, los lectores, debe conspirar contra el ruido mediático, contra la retórica del poder. Politizar las formas cuando los contenidos son facilmente banalizados, "en el esplendor de una revolución permanente del lenguaje, yo lo denomino, por mi parte dice Roland Barthes en Barthes por Barthes", literatura

Tan berreta

Hasta hace poco eran todos Nisman pero parece que ninguno es Stornelli. 
Qué pasó en el medio.
Antes era Massita un acierto clarinista que se quedó sin nafta como El Lole sin haber visto nada raro. Hoy es la esfinge y el presidente de la televisión
Se arman las mesas de Mirtha en las oscuras cuevas de la AFI
Ya no se puede creer en nada
Antes venía el conde de Keyserling u Ortega y Gasset a retarnos un poco y a decirnos "Argentinos a las cosas"; hoy viene Martín Caparrós enojado y de mal humor cansado de ser argentino que como se sabe es menos que ser español
Tan berreta es el estado liberal. Por suerte para ellos no tienen ningún pánfilo que pida autocrítica

martes, 26 de febrero de 2019

Venezuela

1

Parece un videojuego, un grupo de dudosos artistas cantan para llevar a Venezuela camiones con ayuda humanitaria.
En qué consiste esa ayuda. 
Hoy vemos al encargado presidente subido sonriente a uno de esos camiones que avanza bajo el austero auspicio de vetustos golpistas.
Qué contienen esos camiones
Sospecho que transporta símbolos de escarmiento.
Triste futuro les espera a los compañeros Venezolanos.
La resistencia en este caso es una forma de reducir muertos.
Dicen que en el intento golpista anterior, un soldado que custodiaba a un Chavez preso le preguntó si había firmado su renuncia
Chavez lo negó
Eso es todo lo que queríamos saber dijo el soldado
El golpe fracasó
Compañeros Venezolanos, no firmen la renuncia.


2

Hace algunos años se pudo leer un libro de Jean Baudrillard llamado "La Guerra del Golfo no ha tenido lugar". La tesis era simple: veíamos o creíamos ver una guerra por televisión pero no veíamos a las víctimas ni a la crueldad de los victimarios. Una sola foto, la de la niña vietnamita escapando desnuda y llorando desesperada de la brutalidad técnica de las bombas Napalm, todavía hoy erosiona el poder del imperio.
Pero esa teoría hipermoderna, hija de la caída del muro de Berlín parece erosionarse. Ya no somos todos buenos. Cuando Baudrillard escribió su libro hasta Mariano Grondona y el diario La Nación eran democráticos. Ahora no. Con el golpe a Venezuela se inaugura el desenfado como modalidad. El rey está desnudo y no le importa. Hasta Dieguito Torres los apoya abiertamente. Tal vez la historia lea esta etapa como de debilidad de un imperio que no puede ocultar su cara más monstruosa. Pero nosotros vivimos hoy y sufriremos en nuestros cuerpos toda la fiereza. Solo queda resistir aunque seguro que habrá más penas y olvidos

martes, 19 de febrero de 2019

La persistencia del antiperonismo

El antiperonismo es anterior al peronismo y tan popular o más que el movimiento que supo liderar Juan Perón. Basta una lectura veloz de la historia Argentina para darse cuenta cuál es el modelo liberal conservador. Los obreros de la Patagonia peticionaba por paquetes de velas y los barrieron a tiros. La solución que le encontraron a la crisis del treinta fue la Liga Patriótica. Perón los agarró distraídos pero cuando se despertaron bombardearon la plaza llena de gente. A la politización de sus hijos le respondieron con campos de concentración. Es mentira que el peronismo hizo efectivo las leyes sociales de Palacios, si los trabajadores no se hubieran organizado no hubieran comprado ni las velas que le pedía a los abuelos de Marcos Peña en la Patagonia.
Unidad de los que luchan y al que no le gusta se jode