No se si es banal preguntarse por qué escriben tan mal los periodistas de Clarín, incluso sus columnistas más célebres. Pero qué quiere decir escribir mal. Significa que la palabra perdió peso para ellos una vez comprometidos en lo que llamaron periodismo de guerra. Algo así como una poética del dron, frases no tripuladas preparadas para impactar en los objetivos que sean necesarios.
Hay guerra pero no hay épica. Cómo podría haberla si ya no son necesarios ni los uniformes, ni los himnos, ni los soldados. Podría ser héroe quien dispara desde su computadora sin sentir siquiera el grito de sus víctimas.
Una canción de gesta se ha perdido en sórdidas noticias policiales, canto Borges. Sí maestro el todo es muy sórdido
miércoles, 8 de enero de 2020
sábado, 7 de diciembre de 2019
Borges es de los lectores
Qué
saben ellos de Borges: poco y nada. Supongo que podrían repetir las
tres o cuatro frases en las que reducen casi cualquier tema. Una de
ellas es que Borges es de ellos, ya lo dijo Kodama que de propiedad
sabe mucho. Coinciden no pocos compañeros que en un espejo invertido
todavía creen que los libros son de ellos y las alpargatas
nuestras.
No advirtieron que la historia pego un brinco y Victoria Ocampo devino en Lilita y la revista Sur en TN.
A Borges tan luego hablarle de propiedad, a él que como lector-escritor se apropió productivamente de toda la literatura que lo había precedido haciendo de la experiencia literaria su tema fundamental.
Y si es de alguien es de Moreira más que de Don Segundo Sombra; es de la memoria de baraja y puñal, de la milonga estreriana y del tiempo que es olvido y es memoria
No advirtieron que la historia pego un brinco y Victoria Ocampo devino en Lilita y la revista Sur en TN.
A Borges tan luego hablarle de propiedad, a él que como lector-escritor se apropió productivamente de toda la literatura que lo había precedido haciendo de la experiencia literaria su tema fundamental.
Y si es de alguien es de Moreira más que de Don Segundo Sombra; es de la memoria de baraja y puñal, de la milonga estreriana y del tiempo que es olvido y es memoria
jueves, 28 de noviembre de 2019
Fuego propio
El golpe a Evo, el triunfante golpe, derramó sangre pero no levantó demasiado polvo. Se sabe, la sangre de los de abajo es barata por eso se derrama con tanta frecuencia. Qué decir de los medios. Ellos continúan con prolijidad el trazo de las balas. En cuanto a las compañeros y compañeras, me entristece comprobar cómo los desencuentros se repiten, cómo desde escenarios platónicos se dictan verdades a la vez cómodas y excluyentes. La derecha, entonces tranquila, ni siquiera tiene que gastarse en descalificar líderes populares, ya hay una fila de aspirantes dispuestos a hacerlo
domingo, 10 de noviembre de 2019
La última de Woody
Será exagerado decir que día lluvioso en New York del persistente Woody Allen es una película política. Diremos sí que el sentido de una obra se juega en la sala de proyección o tal vez antes en la lectura de lo que suele llamarse crítica. La película no tuvo buena crítica, fundamentalmente porque se la ve desde la actualidad perpetua que proponen los medios. Hace rato Woody se ganó el derecho de ser considerado como un autor y que sus obras sean vistas como pasos de una obra. Obra como totalidad y narrador como productor de sentido. Se sabe que esa temporalidad no encaja con la actualidad periodística. Se decía que el diario de ayer servía para envolver huevos; en la era digital ni siquiera queda esa huella material.
Dónde está la política en la deliciosa liviandad de la película. Fundamentalmente en la búsqueda de sus protagonistas. El chico y la chica típicod de toda comedia románica. Ambos son arrastrados por el tumultuoso azar. Y ambos toman decisiones diferentes. Ella luego de verse envuelta por la tormenta mediática (el segundo oficio más antiguo del mundo) vuelve al sur de la familia Bush. El se queda en la resistencia nostálgica de una ciudad que queda en los deliciosos ritos de los pianos de jazz y torrentosas lluvias de ciudad. ¿No está la grieta norte-sur en esta diyuntiva? Se sabe: allá ganó el norte industrialista de las ciudades sin embargo el sur petrolero tiene con el neoliberalismo su revancha.
Un placer Woody. Habrá un día que no habrá una nueva película de Allen para ver. Esa noticia la tomaremos como la despedida de un amigo, como el final de un diálogo fundamental
Dónde está la política en la deliciosa liviandad de la película. Fundamentalmente en la búsqueda de sus protagonistas. El chico y la chica típicod de toda comedia románica. Ambos son arrastrados por el tumultuoso azar. Y ambos toman decisiones diferentes. Ella luego de verse envuelta por la tormenta mediática (el segundo oficio más antiguo del mundo) vuelve al sur de la familia Bush. El se queda en la resistencia nostálgica de una ciudad que queda en los deliciosos ritos de los pianos de jazz y torrentosas lluvias de ciudad. ¿No está la grieta norte-sur en esta diyuntiva? Se sabe: allá ganó el norte industrialista de las ciudades sin embargo el sur petrolero tiene con el neoliberalismo su revancha.
Un placer Woody. Habrá un día que no habrá una nueva película de Allen para ver. Esa noticia la tomaremos como la despedida de un amigo, como el final de un diálogo fundamental
viernes, 27 de septiembre de 2019
En un lugar de la Mancha
Desde la tribuna de doctrina se ataca (se reta desde una altura) a Horacio Gonzalez (por pensar) diciendo que rompió un consenso que había desde el 83 sobre lo que había ocurrido en torno a la lucha armada. Mentira infame que solo puede sostenerse desde la doctrina Durán Barba - Carrió que consiste en decir cualquier cosa porque la verdad la sostiene la propiedad de los medios y en estos años el estado tomado como propiedad. Ellos los veraces, solo pueden decir verdades.
Vamos al consenso sobre la guerrilla. Cuál sería, el consenso de la negación tal vez (doctrina Lopérfido) el consenso de no nombrar los delitos propios y sobredimensionar los ajenos porque también tengo las cátedras y las facultades.
Y nosotros? Cuántos de los que disfrutamos del ágora que fue la biblioteca nacional saltamos por Horacio (Alonso Quijano cada vez más Quijote)
Nuestro candidato se solidariza con Birmajer
En fin
Vamos al consenso sobre la guerrilla. Cuál sería, el consenso de la negación tal vez (doctrina Lopérfido) el consenso de no nombrar los delitos propios y sobredimensionar los ajenos porque también tengo las cátedras y las facultades.
Y nosotros? Cuántos de los que disfrutamos del ágora que fue la biblioteca nacional saltamos por Horacio (Alonso Quijano cada vez más Quijote)
Nuestro candidato se solidariza con Birmajer
En fin
martes, 24 de septiembre de 2019
Política de la forma
Piglia en su curso tres vanguardias dice que Saer ve la política del estado como una política de la lengua, porque de lo que se trata es de crear un modo de nombrar el mundo y poder decir qué es lo real y qué no lo es.
En esa lucha interviene Horacio Gonzalez: "La cultura es la estructura secreta de todo lo que se hace, incluso en materia económica"
Pero esa lucha cultural no es académica, se trata de una pelea callejera sin reglas ni códigos donde el rival es despedazado tal como se trata de hacer con las palabras de Horacio. No contradecirlas sino incorporarlas a un discurso ajeno a su emisión, el barro de la historia como diría el querido José Pablo.
Vuelvo a Piglia, dice que para Lukacs en la novela el contenido es la forma. El contenido de esta batalla esta claro, es la tensión entre la voz de Horacio y el gruñido de Micky Vainilla.
En esa lucha interviene Horacio Gonzalez: "La cultura es la estructura secreta de todo lo que se hace, incluso en materia económica"
Pero esa lucha cultural no es académica, se trata de una pelea callejera sin reglas ni códigos donde el rival es despedazado tal como se trata de hacer con las palabras de Horacio. No contradecirlas sino incorporarlas a un discurso ajeno a su emisión, el barro de la historia como diría el querido José Pablo.
Vuelvo a Piglia, dice que para Lukacs en la novela el contenido es la forma. El contenido de esta batalla esta claro, es la tensión entre la voz de Horacio y el gruñido de Micky Vainilla.
jueves, 19 de septiembre de 2019
Redención por el arte
Muchos de nosotros nos criamos bajo la idea de un juicio final, juicio que empezábamos perdiendo como seres caídos, arrojados desde las alturas de un pecado que era nuestro origen. Tremenda injusticia de un mundo injusto.
El arte es una forma de redención y de trascendencia que no busca culpar a nadie. Si nos trasciende ninguno puede entonces hacerse dueño de esas formas del mundo que llamamos novelas, canciones, o películas; cualquiera de nosotros puede cantarlas, leerlas o mirarlas pero solo serán arte si en algún momento nos hacen sentir incómodos y equivocados y nos impulsa a cambiarnos
Alguien escribió esas obras y fue trascendido por ellas. Ese es el mejor premio del trabajo creativo. Pero esos trabajadores no son necesariamente buenas personas, frecuentemente son capaces de dañar a la gente que se acerca a ellos. Lo que nunca podrán es deteriorar esas pequeñas perlas ajenas tiempo que alguna vez supieron inventar
El arte es una forma de redención y de trascendencia que no busca culpar a nadie. Si nos trasciende ninguno puede entonces hacerse dueño de esas formas del mundo que llamamos novelas, canciones, o películas; cualquiera de nosotros puede cantarlas, leerlas o mirarlas pero solo serán arte si en algún momento nos hacen sentir incómodos y equivocados y nos impulsa a cambiarnos
Alguien escribió esas obras y fue trascendido por ellas. Ese es el mejor premio del trabajo creativo. Pero esos trabajadores no son necesariamente buenas personas, frecuentemente son capaces de dañar a la gente que se acerca a ellos. Lo que nunca podrán es deteriorar esas pequeñas perlas ajenas tiempo que alguna vez supieron inventar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)