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El punitivismo macrista es la otra cara de economicismo, un juego de espejos con los noventa. Los abogados son los intelectuales del régimen así como lo eran los economicistas antes. Recuerdo en 678 un señor que gritaba a cámara ¡cárcel, cárcel!. Lo que me preocupa es que discursos populares se impregnan con el mismo discurso
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El punitivismo encaja con una herramienta que el periodismo amarillo maneja desde su origen: el escándalo y la reducción de la realidad a una frase, por ejemplo: se robaron un PBI completo. Además no hace falta leer ningún libro, solo ver la tele y repetirse en las frases del día
sábado, 22 de diciembre de 2018
viernes, 21 de diciembre de 2018
El desagrado
El desagrado es nuestra arma política
El desagrado sin respuesta es nuestro dolor.
La fiesta terminó escuchamos decir
Y el castigo, cuándo termina
Entra la aguja y no sale
Queremos emitir un grito y no sale.
Hay una foto de un policía
Tira gas pimienta
Hay una noticia en un diario,
han puesto tanques de guerra en barrios pobres
Cuándo empezó la guerra
Cuándo termina
El desagrado sin respuesta es nuestro dolor.
La fiesta terminó escuchamos decir
Y el castigo, cuándo termina
Entra la aguja y no sale
Queremos emitir un grito y no sale.
Hay una foto de un policía
Tira gas pimienta
Hay una noticia en un diario,
han puesto tanques de guerra en barrios pobres
Cuándo empezó la guerra
Cuándo termina
domingo, 2 de diciembre de 2018
Fiesta
El señor se llama Ricardo Arriazu. Suena fino. Dice la nota que es tucumano, perfil bajo y que es el economista más consultado por las empresas. No voy a comentar toda la nota, solo una palabra que comparten tanto el periodista como el señor Arriazu y esa palabra es "fiesta". Veamos de que se trata: tarifas bajas, 900000 personas que agragamos al sistema jubilatorio, las que fueron beneficiadas con la reparación histórica, el hecho que los salarios en dólares no bajaran, que no corrigiéramos diez años de boom de consumo. Está claro, eso era la fiesta.
Sí, señor Arriazu, esa era la fiesta del pueblo. La fiesta de Cristina. El gobierno que se afanó todo y aún así redujo la deuda y no pidió un solo peso y no permitió que interviniera el fondo. Claro, luego llegaron ustedes. Primero a vaciar el estado. Lo endeudaron en 100000 dólares en dos años y medio. Y ahora dicen que no sirve. No les sirve. Ya tienen suficiente cantidad de plata en sus cuentas secretas. Ustedes, no Fariña ni Elaskar, ni Lázaro. Ustedes tan finos y con el culo tan sucio.
Volvamos a la palabra Fiesta. Para nosotros la fiesta va a ser sacar del poder a tipos como usted, que asesora muy mal a las empresas. En la fiesta del consumo las empresas ganaron mucha plata. Los bancos también. Usted los enceguece. Basta señor Arriazu. Deje de molestar.
Sí, señor Arriazu, esa era la fiesta del pueblo. La fiesta de Cristina. El gobierno que se afanó todo y aún así redujo la deuda y no pidió un solo peso y no permitió que interviniera el fondo. Claro, luego llegaron ustedes. Primero a vaciar el estado. Lo endeudaron en 100000 dólares en dos años y medio. Y ahora dicen que no sirve. No les sirve. Ya tienen suficiente cantidad de plata en sus cuentas secretas. Ustedes, no Fariña ni Elaskar, ni Lázaro. Ustedes tan finos y con el culo tan sucio.
Volvamos a la palabra Fiesta. Para nosotros la fiesta va a ser sacar del poder a tipos como usted, que asesora muy mal a las empresas. En la fiesta del consumo las empresas ganaron mucha plata. Los bancos también. Usted los enceguece. Basta señor Arriazu. Deje de molestar.
El empleado del mes en el mundo
Macri lloró en el Colón. Argentina volvió al mundo. La cumbre fue increíblemente perfecta.
A qué mundo volvió y qué lugar ocupa en él. Los líderes de ese mundo al que volvió el país aplauden a Macri, mientras nuestro presidente llora. Qué escena triste. Son los patrones buenos que le festejan el cumpleaños al capataz. Un pan dulce y un poco de vino, ya que no puedes comprar.
Lagarde aprueba pero pone mala nota. Las tasas estaban a setenta, ahora están a sesenta; el dolar estaba a cuarenta, ahora está a treinta y ocho; en las calles había protestas y cortes, ahora está ocupada por un grupo de uniformados a los que se los llama "fuerzas de seguridad".
Es la módica alegría que hace llorar al empleado del mes
A qué mundo volvió y qué lugar ocupa en él. Los líderes de ese mundo al que volvió el país aplauden a Macri, mientras nuestro presidente llora. Qué escena triste. Son los patrones buenos que le festejan el cumpleaños al capataz. Un pan dulce y un poco de vino, ya que no puedes comprar.
Lagarde aprueba pero pone mala nota. Las tasas estaban a setenta, ahora están a sesenta; el dolar estaba a cuarenta, ahora está a treinta y ocho; en las calles había protestas y cortes, ahora está ocupada por un grupo de uniformados a los que se los llama "fuerzas de seguridad".
Es la módica alegría que hace llorar al empleado del mes
lunes, 29 de octubre de 2018
La mano del fondo
El fondo no le suelta la mano a Macri. ¿Es una buena noticia? Sí, es una buena noticia. Un derrumbe parecido al 2001 hubiera derrumbado definitivamente las empobrecidas economías del pueblo Argentino.
Si algo no nos podemos permitir es ser ingenuos. Si nos detenemos 3 minutos (más es imposible) a leer los comentarios que ponen en el muro que aparece de prepo (con la excusa de que es una publicidad) del jefe de gobierno de la ciudad nos tenemos que dar cuenta que esa gente ante un nuevo 2001 impulsarían una salida Bolsonaro.
Quiero decir que el caos no nos llevaría a la revolución sino al fascismo.
Lo que nos llevaría a una revolución es el tiempo.
La mano que extiende el fondo nos salva de un 2001 inmediato pero nos lleva a uno, quizas más profundo, quizas hasta aceptado y definitivo, en el futuro cercano, pero nos da un insumo que es el tiempo.
Entre la sangre y el tiempo elijo el tiempo. Un tiempo que politice, que nos organice, que nos lleve a la lucha.
Padre, deje usted de llorar que nos han declarado la guerra
Si algo no nos podemos permitir es ser ingenuos. Si nos detenemos 3 minutos (más es imposible) a leer los comentarios que ponen en el muro que aparece de prepo (con la excusa de que es una publicidad) del jefe de gobierno de la ciudad nos tenemos que dar cuenta que esa gente ante un nuevo 2001 impulsarían una salida Bolsonaro.
Quiero decir que el caos no nos llevaría a la revolución sino al fascismo.
Lo que nos llevaría a una revolución es el tiempo.
La mano que extiende el fondo nos salva de un 2001 inmediato pero nos lleva a uno, quizas más profundo, quizas hasta aceptado y definitivo, en el futuro cercano, pero nos da un insumo que es el tiempo.
Entre la sangre y el tiempo elijo el tiempo. Un tiempo que politice, que nos organice, que nos lleve a la lucha.
Padre, deje usted de llorar que nos han declarado la guerra
miércoles, 17 de octubre de 2018
Unidad para la lucha
Todos unidos triunfaremos parece un mandato: para unirse y para triunfar. Pero unirse con quién, y bajo qué consigna. Parece que los mejor predispuestos ( Felipe Sola, Moyano y el Kirchnerismo) son los que en momentos decisivos estuvieron juntos y se separaron solo por errores tácticos. Con los demás hay demasiadas cosas que nos separan, sobretodo la historia de cada uno, las intenciones y finalmente las decisiones.
Los recontraacahuetes de Menem y luego de Macri, los que apoyaron al campo, expertos en bajarse luego de los barcos en plena tormenta; los quebrados, los visitantes a la embajada americana y a las reuniones de los más ricos en Davos.
¿Puede un peronista estar con los más ricos? Si, puede. Si tiene a los medios hegemónicos detrás nominándolos como peronistas. Piumato y Julio Bárbaro sacaron el 0,05 % de los votos pero se suben al podio mediático a decir quién es peronista e incluso quién es revolucionario.
Con un lenguaje saqueado no vale la pena discutir los nombres.
La lucha será lo que nos una
Los recontraacahuetes de Menem y luego de Macri, los que apoyaron al campo, expertos en bajarse luego de los barcos en plena tormenta; los quebrados, los visitantes a la embajada americana y a las reuniones de los más ricos en Davos.
¿Puede un peronista estar con los más ricos? Si, puede. Si tiene a los medios hegemónicos detrás nominándolos como peronistas. Piumato y Julio Bárbaro sacaron el 0,05 % de los votos pero se suben al podio mediático a decir quién es peronista e incluso quién es revolucionario.
Con un lenguaje saqueado no vale la pena discutir los nombres.
La lucha será lo que nos una
martes, 16 de octubre de 2018
Un adentro sin afuera
La patria es el otro significaba que la intención política del estado era incluir la mayor cantidad de gente posible. Que todos tuvieran una jubilación, que todos tuvieran su identidad de género, que todos tuvieran la dignidad mínima que necesita alguien para vivir.
El neoliberalismo exacerba la fragmentación, el privilegio de la individualidad. No hay un afuera pero tampoco hay lugar para todos en el adentro. Hay que hacer espacio parecen decir y esa exclusión no es la falla sino el objetivo, es la intención del plan político. En Hungría dormir en la calle es un delito. Qué pasará entonces con quienes se desmayen de sueño y carezcan de domicilio: lo encontrarán en la cárcel.
Pasados tres años de gobierno no se puede prender la televisión o leer un diario oficialista sin que se haya criminalizado a algún opositor.Todos somos culpables hasta que podamos demostrar que somos inocentes o mejor, todos somos culpables según el capricho de los que están adentro.
No hay democracia posible si no hay voluntad de que cada uno de incluir al otro. Pero sospecho que el mundo en el que vivimos en el que la riqueza está en manos de un cinco por ciento de la población necesita de la exclusión absoluta del noventa y cinco por ciento restante, que sobrevivirán penosamente como eso, como resto.
¿Es posible tamaña desproporción? Si lo es, basta mirar a nuestro alrededor
El neoliberalismo exacerba la fragmentación, el privilegio de la individualidad. No hay un afuera pero tampoco hay lugar para todos en el adentro. Hay que hacer espacio parecen decir y esa exclusión no es la falla sino el objetivo, es la intención del plan político. En Hungría dormir en la calle es un delito. Qué pasará entonces con quienes se desmayen de sueño y carezcan de domicilio: lo encontrarán en la cárcel.
Pasados tres años de gobierno no se puede prender la televisión o leer un diario oficialista sin que se haya criminalizado a algún opositor.Todos somos culpables hasta que podamos demostrar que somos inocentes o mejor, todos somos culpables según el capricho de los que están adentro.
No hay democracia posible si no hay voluntad de que cada uno de incluir al otro. Pero sospecho que el mundo en el que vivimos en el que la riqueza está en manos de un cinco por ciento de la población necesita de la exclusión absoluta del noventa y cinco por ciento restante, que sobrevivirán penosamente como eso, como resto.
¿Es posible tamaña desproporción? Si lo es, basta mirar a nuestro alrededor
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