Todo pasa y todo queda, pero queda como resto. Hace poco cumplí 59 años. Nací en junio del 60. En el 76 tenía 16 años y como ahora me interesaba la cultura y la política. Fueron años de voz baja y de frustración. De censura y de una feroz represión, tan eficaz que no se la veía o si se la veía estaba normalizada. Tan eficaz que sus efectos duraron incluso hasta muy avanzada la etapa democrática.
Esa duración que para mi ingenuidad era inesperada me generó una gran frustración.
Los artistas prohibidos cantaban manso y tranquilo.
Ya no hay ni un pelo largo todos parecen soldados decía otra canción.
La represión continuaba ahora como moda.
Las nuevas generaciones de escritores mataban simbolicamente a los padres que habían prohibido los milicos y ofrecían a cambio algunos libros aceptables pero que no le llegaban, no le llegan, ni a los talones a los de las generaciones anteriores.
El compromiso era grasa. Que los escritores comprometidos se casen dijo un viejo escritor que los había adulado en su momento y que ahora esperaba ocupar el trono tan deseado.
Basicamente se objetaba al boom.
Fueron exitosos. Hasta eran considerados de izquierda.
El kirchnerismo y el tiempo les movió el mapa y quedaron a la derecha de la pantalla.
Ya no son tan jóvenes ni tan lindos
No se si se trata de una síntesis o de una superación, creo más bien que es una tragicomedia.
En fin.
jueves, 11 de julio de 2019
martes, 25 de junio de 2019
Las encuestas
Las encuestas son de derecha. O mejor las encuestas son un dispositivo que suele estar en la caja de herramientas de la derecha. Todo lo que no es encuesta es ideología, dirían, es decir manipula lo que es real y la realidad, que, como ya se sabe, ya está hecha, no hay que inventarla, todo lo que queda por hacer será tarea de la técnica.
Los encuestadores y los economistas en este relato representan la verdad científica o como se decía antes objetiva. Ellos nos dicen lo que es, lo que piensa "la gente" que como se sabe es el sujeto de la república neoliberal, un sujeto sujetado o encuestado, que no necesita salir a la calle porque los cortes molestan a "la gente" que trabaja.
Los encuestadores y los economistas en este relato representan la verdad científica o como se decía antes objetiva. Ellos nos dicen lo que es, lo que piensa "la gente" que como se sabe es el sujeto de la república neoliberal, un sujeto sujetado o encuestado, que no necesita salir a la calle porque los cortes molestan a "la gente" que trabaja.
viernes, 14 de junio de 2019
Controversia entre Lucio Mansilla y el cacique Mariano Rosas. Una disputa en el ámbito de la lengua
El libro es
“Excursión a los Indios Ranqueles”. Tomo de ese relato dos
escenas. La primera es un diálogo entre el cacique Mariano Rosas y
el autor de la narración Lucio Mansilla.
La discusión es
sobre la propiedad de la tierra y se desprende de esa controversia
(discusión) la presencia de dos culturas, de dos cosmovisiones del
mundo.
Mariano Rosas hace
una pregunta a Mansilla ¿por qué insistía tanto en comprar la
posesión de la tierra? Y luego otra: ¿y para qué quieren tanta
tierra cuando al sur del río Quinto entre Laghelo y Melincué,
entre Aucaló y el Chañar hay tantos campos despoblados?
Mansilla responde
que los necesita para la seguridad de la frontera. Mariano replica
que la tierra es de ellos, que en el pasado habían vivido entre el
río Cuarto. Para Mansilla el hecho de vivir o haber vivido en un
lugar no constituía dominio sobre él. Mariano argumenta
(¿ironicamente?) que si Mansilla fuera a establecerse entre los
indios, el pedazo de tierra que ocupara sería de él a lo que
Mansilla contesta con una lógica implacable si podría venderlo a
quien quisiera.
Mariano no cree en
las razones de Mansilla y para exponer la mentira saca de un cajón
de pino un impreso muy doblado y arrugado. Era la tribuna de Buenos
Aires. En ella había marcado un artículo sobre el gran ferrocarril
interoceánico.
Mariano habla:
después que hagan el ferrocarril dirán los cristianos que necesitan
más campos al sur, y querrán echarnos de aquí, y tendremos que
irnos al sur de Río Negro, a tierras ajenas, porque entre esos
campos y el Río Colorado o el Río Negro no hay lugares para vivir.
Los cristianos dicen que es mejor acabar con nosotros.
Segunda escena.
Mansilla debe explicar el tratado frente a una reunión con los
principales capitanejos, indios importantes por su fortuna o por sus
años, para que dijesen si les gustaba el tratado. Mariano dice que
no hacía sino lo que ellos querían, que su deber era velar por su
felicidad, que él no les imponía jamás; entre indios no sucedía
como entre los cristianos, donde el que mandaba, mandaba.
La discusión no
avanza. Mariano Rosas mantiene sus argumentos: con qué derecho
ocupaban el Río Quinto, esas tierras habían sido siempre de los
indios, que sus padres y sus abuelos habían vivido por las lagunas
de Chemeco, La Brava y Tarapendá, por el cerrillo de La Plata y
Langhelo, agregó que no contentos con eso todavía los cristianos
querían acopiar (fue la palabra que se valió) más tierra: ¿Cómo
no ha de ser nuestra si hemos nacido en ella?.
Mansilla estalla:
“ustedes no saben nada porque no saben leer, porque no tienen los
libros. Ustedes no saben más de lo que han oído a su padre o a su
abuelo. Yo sé muchas cosas que han sucedido antes...Les hemos
enseñado a andar a caballos, a enlaza, a bolear, a usar su poncho,
chiripá, calzoncillos, bota fuerte, espuela, chapeado.
-No es cierto-
interrumpe Mariano Rosas- aquí había vacas, caballos y todo antes
que vinieran los gringos y todo era nuestro
-Están equivocados
-contesta Mansilla- los gringos, que eran los Españoles (sin darse
cuenta establece una continuidad entre la conquista y su propia
campaña) trajeron esas cosa, voy a probárselo: ustedes llaman al
caballo cauallo, a la vaca vaca, al toro toro, a la yegua yegua, al
ternero ternero, a la oveja oveja, al poncho poncho, al lazo lazo, a
la yerba yerba, a la azúcar achúca y a una porción de cosas igual
que los cristianos. Y porque qué no las llaman de otro modo, porque
ustedes no las conocían hasta que las trajeron los gringos. Si las
hubieran conocido les habrían dado otro nombre.
El lenguaje, la
disputa en él entonces es lo que fundamenta el exterminio posterior
de los indios y la propiedad de la tierra por los cristianos.
Los indios no saben
nombrar la posesión y el acopio de la tierra, solo saben vivir y
morir en ella. No saben vender y comprar la tierra solo usar la
porción que necesitan. No saben lo que es la escritura, su memoria
está fundamentada en lo que cuentan los mayores.
Mariano Rosas sí
sabe leer, tiene un archivo, artículos de la Tribuna que guarda en
una caja de pino por eso puede desmentir a Mansilla y denunciar su
mentira.
Los gringos, los
españoles, el propio Mansilla, como pequeños Dioses les dan nombre
a las cosas, las incorporan, las acopian, las poseen, las compran y
las venden, nombrándolas.
Tienen una memoria
que va más lejos que la voz de los indios mayores. Nosotros oímos a
los Ranqueles pero en realidad el que habla es Mansilla.
La voz de Mariano
Rosas se perdió como se pierde un murmullo en el viento.
miércoles, 12 de junio de 2019
Política intempestiva
Se dice realidad como antes se decía historia y más atrás en el tiempo verdad revelada. La única verdad solía decir alguien. Verdad es actualidad. Todo lo real es actual y todo lo actual es real.
Un nuevo nombre del conservadurismo. De la repetición.
Leandro Santoro propuso amistad y poesía ante la realidad de la utilidad.
Bienvenido Leandro, seremos inactuales.
Un nuevo nombre del conservadurismo. De la repetición.
Leandro Santoro propuso amistad y poesía ante la realidad de la utilidad.
Bienvenido Leandro, seremos inactuales.
viernes, 7 de junio de 2019
Frente para la victoria
No hay que convencerlos, hay que derrotarlos. Si el retorno al nestorismo sirve como lo hizo en la salida del 2001 para salir del infierno: bien. Si se cree, con una mezcla de ingenuidad de unos y cinismo de otros, que se podrá recuperar lo que se perdió del salario con bellos argumentos, vamos hacia una nueva desilusión que terminará en bolsonarismo.
Vamos por partes. Primero saquemos los peones, los caballos y los alfiles y finalmente ataquemos con las torres y con la temible dama.
Alberto no tenía razón en 2008. La dama salvó la partida avanzando temerariamente cuando se esperaba que se cayera.
El enfrentamiento es inevitable. El salario y las condiciones de vida de cada uno de nosotros sufrió un deterioro propio de una guerra.
Porque hay una guerra
Primero hay que salir de las cuerdas: de acuerdo. Pero luego hay que empezar a devolver golpes
No hay que convencerlos, hay que derrotarlos.
Vamos por partes. Primero saquemos los peones, los caballos y los alfiles y finalmente ataquemos con las torres y con la temible dama.
Alberto no tenía razón en 2008. La dama salvó la partida avanzando temerariamente cuando se esperaba que se cayera.
El enfrentamiento es inevitable. El salario y las condiciones de vida de cada uno de nosotros sufrió un deterioro propio de una guerra.
Porque hay una guerra
Primero hay que salir de las cuerdas: de acuerdo. Pero luego hay que empezar a devolver golpes
No hay que convencerlos, hay que derrotarlos.
viernes, 24 de mayo de 2019
Tinelli y la definición de lo popular
El gaucho no "era" como se lo narra en la gauchesca. Es en la gauchesca donde se de define su identidad. Es en la lengua escrita donde se fija su oralidad.
En un salto temporal encontramos una continuidad en la estrategia cultural de las clases que dominan.
Es en el programa de Tinelli donde se disputa el uso de lo popular.
Tinelli como presidente de la televisión es llamado a discutir el futuro de la nación.
Una lógica represiva, una racionalidad del mal
(Lectura de "El género gauchesco. Un tratado sobre la patria" de Josefina Ludmer.)
En un salto temporal encontramos una continuidad en la estrategia cultural de las clases que dominan.
Es en el programa de Tinelli donde se disputa el uso de lo popular.
Tinelli como presidente de la televisión es llamado a discutir el futuro de la nación.
Una lógica represiva, una racionalidad del mal
(Lectura de "El género gauchesco. Un tratado sobre la patria" de Josefina Ludmer.)
lunes, 20 de mayo de 2019
El retorno de Nestorismo
El retorno al Nestorismo es una inteligente movida electoral y tal vez una necesaria táctica de supervivencia. Pero qué significa volver y en qué condiciones se vuelve. Hay que aclarar que tal retorno es a los día anteriores a una fecha que es recordada por muchos como la batalla de todas las batallas: el conflicto del campo del 2008.
No vamos a enumerar qué hizo cada uno, empezando por el mismo candidato. Si se habla de la unión de los que luchan habrá que aceptar que todos nos equivocamos un poco.
Pero lo que no se puede aceptar es un punto final para los que fueron y son el régimen, tanto su fuerza material como su fuerza simbólica.
Costó mucho y todavía hay compañeras y compañeros en la cárcel como para olvidarnos de todo.
Unir para luchar sino no vale la pena
Porque ellos no retroceden. No hay que convencerlos hay que derrotarlos.E
No vamos a enumerar qué hizo cada uno, empezando por el mismo candidato. Si se habla de la unión de los que luchan habrá que aceptar que todos nos equivocamos un poco.
Pero lo que no se puede aceptar es un punto final para los que fueron y son el régimen, tanto su fuerza material como su fuerza simbólica.
Costó mucho y todavía hay compañeras y compañeros en la cárcel como para olvidarnos de todo.
Unir para luchar sino no vale la pena
Porque ellos no retroceden. No hay que convencerlos hay que derrotarlos.E
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